¡Permítanme comenzar deseándoles a todos unas felices fiestas llenas de Luz y energía! Dado que el 2018 se revela en el horizonte, veamos qué sorpresas nos tiene el cosmos para estos días.
 
La carta de esta semana es una mezcla de tierra y agua… ¡es arcilla! Ya entramos en Capricornio lunar (cuatro planetas están en ese signo), ¡el pesado Saturno también entró en Capricornio y finalmente dejó en paz a nuestros amigos sagitarianos! Siempre es difícil tener al recolector de impuestos sobre nosotros. La Luna está en la parte final del ligero Acuario y entrará en Piscis muy pronto. El ascendente de la carta es Cáncer, pero antes de que digas: “Oh no, ¡más agua!” agradezcamos porque ya Mercurio no está retrógrado. Sin embargo, aún está en el torpe Sagitario, ¡recordemos tener tacto! Un aspecto interesante en esta semana es la posición de la mayoría de los planetas en el hemisferio occidental de la carta, “fuera” de nosotros.
 
¡Todo está muy húmedo, un poco irritable y emocional! Pero si nos fijamos con más atención, nos daremos cuenta de que el mensaje de esta semana habla sobre… ¡las familias!
 
Cáncer (el ascendente) es por excelencia el signo de la familia y las raíces.
 
Pero por supuesto, no es coincidencia que estemos en la temporada festiva. Nos alegrará ver que la sabiduría kabbalista tiene buen humor cuando nos pregunta: “¿Quién necesita enemigos cuando tiene familiares?” (¡Cita del Zóhar!). A decir verdad, cuando vemos las historias bíblicas pareciera que los psicólogos tendrían mucho trabajo allí. ¿Cuántas familias NO disfuncionales hay en la Biblia? Respuesta: ¡ni una!
 
Entonces, ¿qué hay allí para nosotros? ¿Cómo se relaciona con esta semana?
 
La primera lección es sobre las expectativas.
 
Por alguna razón, todos tenemos expectativas de niveles capricornianos en cuanto a nuestros familiares: deben ser compresivos, bondadosos, generosos, un ejemplo de rectitud y, por supuesto, ¡que Dios los libre de llegar a estar en contra de nuestras decisiones de vida!
 
Bueno, ¡les tengo noticias! Todos tenemos problemas. Todos venimos a este mundo con un pequeño tikún, una corrección (o karma), y si fuésemos perfectos, ¡seguramente estaríamos en otro planeta! Sólo debemos reconocer y aceptar el hecho de que nuestra familia no es perfecta y que eso está bien.
 
Para poner en práctica esta sabiduría, durante esta temporada festiva tan solo disfrutemos y mantengamos la calma. Incluso si nuestro tío abuelo tiene mucho que decir sobre la persona con la que salimos o nuestro nuevo color de cabello. El truco es simplemente tomarlo como un mensaje limitado y entender que quizá estemos ignorando algo. ¡Eso es todo!
 
La segunda lección es sobre el panorama completo.
 
Los kabbalistas señalan algo espectacular. Dicen que cada persona nace en el entorno exacto que necesita para aprender las lecciones específicas que debe aprender en esta vida. Pero ¿y si tuviésemos un padre gruñón que nunca para de hablar sobre nuestros defectos y errores del pasado? ¿Qué hacemos en ese caso?
 
Haz un experimento durante las festividades: sonríe y no respondas.
 
En su lugar, disfruta y comparte con todos. ¡Esta es una oportunidad excelente para ver la película de nuestra vida! Mientras caminamos por un salón y compartimos con todos (Karen Berg suele recordarnos: “Siempre tenemos algo por compartir, así sea una sonrisa o una palabra amable”), podemos ver cómo cada persona interactúa con los demás, incluyendo a quién molesta a quién. Sé lo suficientemente sabio como para no saltar al estanque, sino más bien rodear los bordes y hermosos ángulos para traer Luz y paz a tu entorno.
 
¡Cambiemos nuestra película en esta temporada! Lo más probable es que nuestro entorno se sorprenda mucho de que no entremos en discusiones.
Esta es nuestra gran oportunidad para corregir nuestras raíces e inyectar energía positiva en donde haya conflicto, y ciertamente esto puede ser el inicio de una mejor dinámica de familia para el futuro.
 
¡Y una cosa más! ¡Cáncer ascendente y la Luna entrando en Piscis no le hacen mucho bien a nuestra figura! Por eso, ¡ten cuidado con los excesos! Obviamente, esta es la semana de las festividades, ¡así que el recordatorio cósmico no está de más!
 
¡Felices fiestas para todos!
 
Con amor,
Yael